Gracias, 2015…

No, no me podía ir del 2015 sin pasar antes por aquí. Y sí, lo sé, en 2016 una de las cosas más importantes es retomar la rutina del blog, las historias de cada semana y empezar a escribir todos esos relatos que aún quedan por contar… Pero no, no me podía ir de 2015 sin pasar por aquí, porque 2015 ha sido un año hecho de sueños (algunos todavía por asimilar), y en 2015, por supuesto, vosotros también habéis sido protagonistas… Y, cómo no podía ser de otro modo, hoy te lo quería contar.

“Para el 2016 quiero un juego de verdad o mentira en el que sólo gane el que tiene el corazón en la mano. Quiero viajar(te) más, coger más aviones, recorrer más carreteras y encontrar nuevos sitios en los que pensar: aquí me quiero casar yo. Quiero beber más agua y aficionarme a algún deporte, running, quizá escalar. Quiero tener menos miedos. Estar más segura de que ya no los tengo. Quiero seguir recordando la voz de los que ya no están y la forma de sus manos. Para el 2016 no quiero prepararme, quiero que me pille por sorpresa, que reviente en luz y en letras por leer y plasmar. Quiero que el 2016 venga en forma de beso, de onza de chocolate, de un tinto de verano en la terraza de un bar. Quiero que me explote en las venas las ganas de más, que la sangre cuente dos historias, la que está y la que vendrá. Quiero un 2016 que cada poco tiempo me escriba en la agenda: “te reto a…”, yo prometo no fallar”, escribía @Microarte_ en su perfil de Instagram y su página de Facebook. Yo, sin duda, no podría haberlo dicho mejor.

2015 me ha regalado cosas realmente mágicas y maravillosas, me ha regalado viajes a ciudades increíbles como Nueva York, París o Barcelona (las calles de La Sombra Del Viento), ratos, por supuesto, en l’Olleria y Madrid. 2015 me ha dado el trabajo que tanto he soñado y deseado y trabajar en Meltyfan me hace mucho más feliz de lo que jamás habría imaginado (Gràcies Javi, per aquella día que vas pensar en mi i em vas canviar la vida!). 2015 me ha dado despedidas, sonrisas y lágrimas, me ha dado la confianza de los amigos que ya estuvieron en 2014, de todos aquellos que año tras año se quedan con tanta fuerza. 2015 me ha dado historias, reencuentros inesperados, emociones a flor de piel, me ha dado sorpresas, sonrisas en la terraza de un bar, risas que alegran el alma, me ha dado recuerdos bonitos que he guardado con llave en la memoria y también se ha llevado otros que, seguro, no volverán jamás. 2015 me ha dado amor incondicional, por parte de aquellos a los que he elegido, poco a poco, para que formen parte de mí, de mi vida y mis días. 2015 me ha seguido dando los abrazos de Cometo, me ha emocionado con alguna canción, me ha hecho llorar con alguna película y me ha hecho perderme en las páginas de unos cuantos libros. 2015 me ha regalado muchas cosas, y en 2015 Me Olvidé Decir Te Quiero, en forma de papel, ha llegado ya a muchos de vosotros, y ese ha sido mi mayor sueño que ahora, por fin, es una realidad.

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2015 me ha acercado a personas que jamás he conocido y posiblemente jamás conoceré, 2015 ha hecho que nos leamos, despacio, para saborearnos bien. En 2015 también me han pasado cosas malas, por supuesto, me he tenido que despedir de personas a las que jamás podré volver a ver, pero que guardaré por siempre en el corazón. Por eso, porque la vida es corta y el tiempo vuela más rápido de lo que a mí me gustaría, de 2015 yo me quedo sólo con lo bueno, con los ratos y las personas que me han regalado su energía y que me han encendido el alma con un abrazo, un beso, una caricia o un simple mensaje de texto. 2015, creí en ti desde el principio, estaba más que convencida de que me ibas a sorprender y he de reconocer, orgullosa, que superaste todas las expectativas.

2016 se acerca, en unas horas está aquí, queridos míos, y a 2016 pienso cogerlo con las mismas ganas, con la misma ilusión, con los mismos sueños, porque sólo así estoy segura que será un año inolvidable. En 2016 tres de mis grandes amigas darán a luz, otra se casará, viviremos momentos mágicos, también vendrán los que nos harán llorar, pero nos quedaremos juntos, superando cada obstáculo y disfrutando cada día como si fuese el último… ¿Estáis preparados? Pues que venga, que venga, que tenemos muchas ganas.

Gracias, 2015, millones de gracias. Nos leemos el año que viene… 😉

Feliz fin de año, felices fiestas y feliz vida, amigos.

Lorena.

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Le hablaré al 2015 de ti…

 

 

Último martes del año y no podía empezarlo de otra forma que no fuese a vuestro lado, que sois los protagonistas de mis martes y parte de las historias que aquí cuento.

Hoy te quería contar que recuerdo perfectamente cómo, hace ya un año, repasé mi 2013 para coger con ganas el 2014, con muchísimas ganas. Muchas veces, escuchamos a mucha gente decir que cuando se espera algo, más vale no hacerse ilusiones por si no sale, para que la decepción sea menor. Yo nunca he estado de acuerdo con esta afirmación. Yo soy de las que piensa que hay que poner toda la ilusión, las esperanzas y las ganas en algo, siendo conscientes de que puede salir mal, pero si todas tus energías positivas se concentran en ello, te ayudará seguro. Así que decidí recibir el 2014 llena de sueños, de ilusiones y de ganas. Me atreví a soñar muy fuerte porque es la única forma de poder hacer de los sueños una realidad. Algunas cosas se cumplieron, otras no, vinieron las alegrías que no esperaba y las decepciones que hicieron daño, pero la vida está compuesta de las cosas buenas y las cosas malas y debemos aprender a convivir con ellas. De lo bueno, intento guardar siempre todo lo bueno que pueda, y de lo malo, aprendo, como hacemos todos. Pero sin ganas, ilusiones y sueños, no vamos a ningún lado. No lo olvidéis nunca.

Al cerrar los últimos años, es cierto que cada vez que quería hacer balance sobre ellos, debía dar las gracias a muchas personas que habían llegado nuevas a mi vida en el transcurso de esos meses. Ahora, con cuatro años a la espalda en esta ciudad que me tiene tan enamorada, mis amigos están sentados cómodamente en mi vida, mi vida está estable y tranquila y con los que he recorrido 2014 de la mano, seguramente ya estaban en 2013 a mi lado.

Tengo y tenemos la suerte de poder elegir a los amigos que se quedarán a nuestro lado, tenemos el poder de elegir a quienes queremos que nos acompañen en una aventura tan única e irrepetible como es la vida y poder elegir también a aquellos que no queremos que sigan con nosotros. Es importante elegir bien, para quedarte con lo bueno, con el amor de verdad, del que te cuida y quiere, el que no tiene rencor, ni celos, ni una pizca de malos sentimientos hacia ti (aunque a veces quizás sean involuntarios), es importante rescatar a esas personas que te cuidan y cuidarlas, para que el amor sea puro y la amistad se fortalezca. Es importante saber alejarse de los que nos hacen daño, de los que nos hacen llorar por capricho, de los que no nos cuidan, de los que no nos quieren de verdad… Nosotros tenemos el poder de construir nuestra vida y tenemos el poder de escoger con quienes la vamos a construir. Para mí, esta es una de las cosas más importantes que he aprendido con los años y el tiempo.

Si miro hacia atrás, por unas razones u otras, sé que los que siguen estando son los que tienen que estar y los que ya no lo hacen forman parte de recuerdos, y no por ello dejan de ser importantes. En algún momento también elegí a esas personas para que me acompañasen, con algunas de ellas seguramente viví momentos increíbles, con otras seguramente compartí el alma e incluso el cuerpo, en algún momento fuimos felices juntos, en algún momento compartimos risas, secretos y sueños, así que esas personas que hoy ya no están, en algún momento estuvieron y, por tanto, forman parte de un trozo de mi historia, de la historia de mi vida, a algunos guardaré siempre en el corazón con más o menos cariño, y a otros, seguramente, no olvidaré, pero me acabarán siendo indiferentes en el tiempo. Triste, pero real.

Hoy, sin duda, quienes merecen el mayor protagonismo son los “otros”, los que están, los que se han quedado.

Gracias a la vida por haberme dado a aquellos amigos que una vez aparecieron, seguramente de casualidad, pero que lo hicieron con fuerza y me cogieron de la mano, los que sonríen, los que me aprietan fuerte cada vez que me ven, los que me aprietan fuerte sin poder verme, los que no entienden de horas para recibir o escribir un mensaje, los que aunque pasen meses sin vernos, cada reencuentro es especial porque hacen que no haya pasado el tiempo, los que me abrazan con la mirada y encierran con llave mis secretos, los que me apoyan en mis locuras y viven con fuerza mis sueños, los que disfrutan de mis alegrías cómo si fuesen suyas o los que si algún día he sufrido, no han dudado estar a mi lado, los que pueden estarlo de forma física y los que se mantienen a pesar de los kilómetros (e incluso los océanos). Gracias a todos esos amigos que son la familia que he elegido, a los que me conocen tanto que no puedo ocultarles nada, a los que me aguatan durante horas frente a un café, a los que me ayudan a ser feliz y a los que hacen que este paso por el mundo resulte ser algo apasionante y maravilloso. Gracias a todos y cada uno de vosotros. No voy a decir nombres, porque no nos hacen falta, porque no quiero olvidarme a nadie, y porque vosotros, al leerlo, sabréis quienes sois. Gracias por ser parte de mi corazón, de mi historia, de las historias de siempre, las que han pasado y las que vendrán, gracias por quererme tanto y dejar que os quiera todavía más. Gracias a los que lleváis tantos años que me habéis visto crecer, gracias a los que os sabéis de memoria cada una de mis batallas, las que vivisteis conmigo o las que os he ido contando, gracias a los que lleváis media vida a mi lado y gracias a los que lleváis menos tiempo. Gracias a los que una vez estuvieron y el tiempo les hizo volver, gracias a quienes han sabido volver y gracias a los que no han querido irse nunca y nunca lo van a hacer.

Gracias a la vida por haberme dado una familia maravillosa que hacen que cada vez que vaya a l’Olleria sea algo mágico, un recuerdo intacto, todo en el mismo lugar, la misma gente, los mismos olores y la misma felicidad. Gracias a mi familia por ser millonaria en valores, en amor y respeto. Gracias por dar todo sin tener nada.

Gracias a la vida por haber cruzado mi destino con alguien como él, por celebrar estos recuerdos y este fin de año, una vez más, al lado de mi compañero, de mi mejor amigo, de mi complemento más perfecto. Y gracias a quien es más que mi hermana por haberme regalado hace ya un año y medio a Cometo, mi perro, mi felicidad, mi amor más puro. Gracias a Sergio y gracias a Cometo, a ellos por ser mi hogar, mi casa y mi familia, en una ciudad que no es mía, y en cualquier rincón del mundo.

No puedo olvidarme de vosotros. Es fácil querer y cuidar a tus amigos, a los que has conocido, a los que conoces y con los que compartes tu vida. No es fácil cuidar a alguien que no conoces de nada, no es fácil dar cariño a alguien que no ves, que no has visto jamás y no es fácil llegar a transmitirlo y que el destinatario reciba ese cariño en un estado intacto. Vosotros lo hacéis. Sigo emocionándome cada vez que me enviáis un e-mail, que comentáis algún post, cada vez que lo compartís, que lo recomendáis, que hacéis que dé vueltas y llegue a toda la gente posible. Me regaláis un amor tan bonito que no sé si podéis ser conscientes, pero, sin ninguna duda, vosotros (sobre todo vosotras), habéis sido parte de mi 2014, sois parte de Lo Que Te Quería Contar, sois parte de mis historias, de mi vida, de mis letras y mis palabras, y eso, os aseguro, siempre, siempre, va a formar parte de mí, de mi corazón, de mis ilusiones y mis sueños. Nada de esto sería posible si no estuvieseis al otro lado de la pantalla, en cualquier rincón del mundo. No tengo palabras suficientes… Gracias, gracias infinitas… Ojalá os quedéis mucho tiempo, ojalá me quede yo a vuestro lado y sigamos sumando años, recuerdos y momentos.

2014 acaba como un año bonito, del que no soy capaz de recordar ningún momento realmente tormentoso, ha sido un año todoterreno, en el que he aprendido mucho y en el que, sobre todo, he crecido mucho, como persona y como profesional, un año en el que mucha gente se ha empeñado en hacerme ver que los sueños pueden ser una realidad, un año en el que mucha gente me ha hecho creer en mí y un año en el que me he dado cuenta que todo ser humano es capaz de conseguir aquello que se proponga. Soñar está al alcance de todos, la capacidad de conseguir hacer realidad esos sueños, está en las ganas de cada uno. 2014 ha sido un año increíble para mí y para el blog, un año en el que habéis hecho que esta aventura sea muy, muy bonita. Un año de momentos especiales, de historias compartidas, de entrevistas que me han hecho mucha, muchísima ilusión, un año de letras, de relatos, de reivindicaciones, de enfados, de amor, de cariño, de ganas… Un año que hemos sabido hacer nuestro. 2014 acaba con proyectos que no están en el aire, proyectos que son reales, proyectos que lleváis tiempo queriendo saber y proyectos que falta muy poco para que conozcáis. 2014 acaba con el proyecto más importante de mi vida en caliente, para que sea una realidad en 2015, un proyecto que sé que os va a hacer ilusión y un proyecto que espero, vivamos juntos.

Me asusta que el tiempo pase tan rápido y no quiero dejarme nada por hacer. Desde aquí pido perdón a aquellas personas que alguna vez hayan podido sentir que yo les he hecho daño y desde aquí quiero olvidar el daño que otras me han hecho a mí.

La vida es corta, así que hagamos para vivirla de forma intensa. Saborea cada momento, disfruta, sonríe, aprende, tranquilízate, disfruta la calma, abraza a las personas que son especiales para ti, aprieta con pasión y ganas al amor, cuida la amistad, repite los te quiero sin importarte cuantas veces los has dicho ya, escucha tu música favorita siempre que te apetezca, lee, come, date pequeños caprichos que quizás un día no estarán… Exprime los segundos, los minutos y los días. Aprende de los enfados y sobre todo aprende a rectificar y pedir perdón, trágate el orgullo y cuida a aquellos que quieres que cuando acabe el próximo año sigan estando ahí, con la misma fuerza que están ahora.
Coged fuerza que nos vamos a comer a bocaícos este año nuevo, dejemos atrás lo malo y vamos a seguir con lo bueno… Igual que escribió Microarte en uno de sus microcuentos “Le hablaré al 2015 de ti…” Le hablaré de vosotros.

Gracias.
Salud y felicidad, siempre!

FELIZ AÑO NUEVO, AMIGOS!!!!
Lorena.

Pd. Hoy es el cumpleaños de una de las personas más especiales de mi vida, ayer lo celebramos juntos y nos dedicamos a recordar todos los momentos bonitos que hemos vivido desde que nos conocimos. Le prometí que hoy le felicitaría desde aquí. Él es uno de esos hermanos que me ha regalado el destino, uno de esos amigos que se quedarán siempre. Felicidades David. Te quiero, brother.