Me gusta…

Hoy vengo con prisa. No porque no me apetezca quedarme un buen rato con vosotros, sino porque necesito exprimir el tiempo al máximo para mí. El egoísmo es algo innato, ya lo sabéis, pero estoy segura que me entenderéis.

Hoy te quería contar que la Navidad es mi época favorita del año… Seguro que algunos de vosotros ya lo sabéis, porque lo he mencionado en alguna de mis redes sociales y porque el año pasado seguro que ya os hablé de esto.

La Navidad es para mí un momento de reencontrarme con los de siempre, de volver a casa, de que todo el mundo vuelva, es un momento de reencuentros, de familia y de amigos… Y a mí me encanta. Tengo la suerte de tener una familia maravillosa que cada vez que vengo a casa no me deja sola ni un momento, que organizan reuniones para que yo sea feliz viéndoles a todos a mi alrededor. Pero estas fechas, inevitablemente, despiertan en mí una ternura infinita.

Me encanta decorar mi casa, montar el árbol, sacar esas cajas que reposan en silencio durante todo el año dentro de un armario, guardando brillos, colores, renos y algún que otro Papá Noel en distintos tamaños y versiones. Me encanta el momento de comprar regalos… Preparar detalles para todas las personas a las que quiero, envolver los paquetes, escribir postales y seguir enviándolas con su sello y sobre, olvidándome, al menos por una vez, que los e-mails existen.

Tree, Snowman, Rudolph, Santa & Angel Gift Red

Me gusta el 22 de diciembre, ese día en el que sabes que no te va a tocar la lotería, pero la compras porque quieres optar a la improbabilidad. Me gusta despertarme y pasar esa mañana pendiente de los números premiados, me gusta tener la ilusión y desear con fuerza que me toque algo. Me gusta acabar la mañana y ver que sigo teniendo exactamente lo mismo, y entonces sonrío y pienso lo afortunada que soy un año más, por tener a mi familia, por saber que volvemos a estar todos juntos y que nos acompaña la salud. Me gusta pensar que los premios se han ido a las casas dónde los necesitaban, que han devuelto la ilusión y las ganas a aquellos que las tenían olvidadas, porque se las habían robado.

Me sigo poniendo nerviosa cuando después de la cena de Nochebuena toca repartir y recibir regalos, aunque ya haya llegado a ese punto en el que vivo con más ilusión lo primero. Me gusta cantar villancicos, que hagamos sobremesas de horas, que nos riamos y todos pensemos en silencio lo afortunados que somos, los pocos bienes materiales que tenemos y lo millonarios que somos en todo lo demás, en lo esencial, aquello que como bien dijo un viejo amigo, es invisible a los ojos.

Me gusta salir con mis amigas esa noche, y reencontrarme con toda la gente de mi pueblo, a los que veo cada vez que vengo y a los que pasan muchos meses hasta el siguiente reencuentro. Me gusta levantarme muerta de sueño el día de Navidad y me gusta volver a reunirme con los mismos, dormir después la siesta al lado de mi abuelo en el sofá o irme a pasar la tarde al cine con mis primos.

Me gustan las tardes en el sofá, con la manta y el “brasero” debajo de la mesa, me gustan las pelis que son clásicos en estas fechas, que suelen ser aquellas que formaron parte de mi infancia, como Mujercitas, Cariño, he encogido a los niños, Vaya Santa Claus o Eduardo Manostijeras…

Hoy vengo con prisa porque os escribo desde l’Olleria, desde donde soy muy feliz cada vez que vengo, desde dónde me hace feliz pasear por las calles y cruzarme con sonrisas y gente de siempre. Sólo voy a estar aquí unos días, así que necesito olvidarme del ordenador, pasar fugazmente por las redes y dejarme mimar por las personas más importantes de mi vida.

No quería dejar de pasar a saludaros, a agradeceros todo lo que hacéis por mí, siempre estaré agradecida a todos y cada uno de vosotros, desde los que leéis en silencio a todos los que comentáis, compartís y me ayudáis a llegar a tanta gente…. La semana que viene hablaremos de 2014, y de los sueños que vendrán en 2015.

Gracias… Gracias infinitas. Os mando un abrazo enorme, todos mis buenos deseos para estos días y todos los que vienen. Gracias por formar parte de mi aventura y gracias por dejarme ser parte de la vuestra.

Exprimid los buenos momentos, aquellos que habéis vuelto a casa, como el anuncio de televisión, o como yo, disfrutad de lo que no podéis disfrutar en vuestros día a día. No os olvidéis de vivir con ilusión y saborear los te quiero, los pronunciados y escuchados…

24-05

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¡Felices fiestas, amigos!

¡Bon Nadal!

Lorena.

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Agárrate que viene Curvos.

Juan Luis Aceytuno y Manuel Notario son dos jóvenes madrileños cargados de sueños, talento e ilusión y ya sabéis que a mí me gusta apostar por la gente que hace las cosas de este modo, me gusta apostar por los valientes que se atreven a hacer realidad sus sueños, sobre todo en una época en la que nos están recortando incluso la vida.
Amigos desde hace muchos años, han decidido embarcarse en un proyecto audiovisual que estoy segura será el inicio de un largo camino. Sin duda, tienen todos los ingredientes necesarios para que el trabajo sea recompensado. Ilusión, esfuerzo y ganas, muchas ganas.
Conocí a Juan Luis hace unos años por una de esas casualidades que a veces plantean las redes sociales. Cuando hace unas semanas supe de la existencia de este proyecto, no dudé que tenía que ponerme en contacto con ellos, que me contasen todo sobre este corto y hoy te lo quería contar.
Curvos es un cortometraje que no alcanza ni los cuatro minutos, pero estoy segura que os va a encantar. En tres minutos y poco eres capaz de recibir plenamente el mensaje que intentan transmitir, y lo que es más importante, pasados esos tres minutos y medio te quedarás otros cuantos preguntándote cómo estamos haciendo las cosas y por qué las estamos haciendo así.
Nochebuena de 1979, un mundo al revés. Dos padres (Alonso Posadas y Raúl Sáez), de ideología muy conservadora, están cenando con su hijo (Victor Palmero) mientras critican a todos esos jóvenes que tienen la poca vergüenza de decir que son heterosexuales. ¿Qué pasará cuándo su hijo les diga que se ha enamorado de una mujer?
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Curvos es uno de los trabajos presentados al Festival de Cortos en Internet Notodofilmfest.com. Guión y dirección originales, impecables y la interpretación de los actores inmejorable. Cuando vi el resultado era mucho mejor de lo que había imaginado.
Este cortometraje es una muestra de lo estúpidos que resultamos a veces los seres humanos, la libertad que nos tomamos a la hora de criticar y juzgar a los demás por ser diferentes a nosotros, lo poco que nos preocupamos sólo por ser felices nosotros mismos y la absurda necesidad que tenemos de meternos en las vidas de los demás.
Podéis ver CURVOS pinchando directamente aquí. Podéis seguirles también en Facebook (Facebook.com/somoscurvos) y  Twitter (@curvos).
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Nos reunimos en una terraza en el corazón del centro de Madrid y creo que no te puedes perder la entrevista que me concedieron los directores de este maravilloso cortometraje.
Ahora sí, Agárrate que viene Curvos…
Lo que te quería contar. Juan Luis y Manuel, bienvenidos a Lo Que te Quería Contar. Muchas gracias por estar aquí
Juan Luis, Manuel: Gracias a ti.
LQTQC. Vamos a empezar por el principio de todo. ¿Dónde y cuándo nace CURVOS?
Juan Luis: Curvos nace de una necesidad por parte de ambos de hacer cosas juntos, sobretodo trabajos audiovisuales, porque ambos estamos enamorados de esto y un día dijimos vamos a hacer algo. Le comenté la idea que tenía a Manuel. Juntos la empezamos a desarrollar. Era una idea que trataba de demostrar lo hipócritas que somos a veces los seres humanos, nos guíamos mucho por lo que dice el de al lado, por todo lo que nos han enseñado desde que somos pequeños, y es un poco burla. Lo empezamos a trabajar, primero era una versión de unos diez minutos. Finalmente la idea se nos queda en tres minutos y algo que es la duración ideal para poder participar en el festival.
LQTQC. ¿La idea se crea para participar en el festival, o CURVOS nace antes?
Manuel: La idea en general ya estaba. Si es verdad que el festival nos hizo ponernos las pilas para llevarla adelante.
Juan Luis: Lo importante es que teníamos una idea, y finalmente al quitarle todo ese tiempo que nos sobraba se quedó perfecta para poder participar en el festival. Primero fue el guión y luego el festival, sin duda. De hecho, creo que escribir algo para un festival ya te pone unos parámetros que ya te anulan un poco. Creo que lo mejor es escribir y ver qué ha salido o para qué te ha salido.
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LQTQC. Habéis hablado ya de las ganas que teníais ambos por trabajar juntos. ¿A la hora de elegir el tema y desarrollar la idea os ha sido fácil o quizás la confianza os ha hecho tener más diferencias?
Manuel: Ha sido muy fácil, porque somos amigos desde hace mucho tiempo y teníamos clara la forma de trabajar. Es el segundo proyecto que hacemos, el primero sigue en postproducción y siempre hemos tenido muy clara la forma de trabajar juntos.
Juan Luis: A mí me gusta mucho su forma de trabajar. Yo soy una persona que me agobio más facilmente y él pone mucha cabeza en esto. A raíz del primer proyecto nos dimos cuenta de qué no teníamos que hacer, qué no teníamos que repetir y esto es un proceso de aprendizaje. Y en este cortometraje la coordinación que hemos tenido entre nosotros ha sido perfecta.
LQTQC. Raúl Sáez, Alonso Posadas y Victor Palmero son los protagonistas de este cortometraje. ¿Cómo fue el proceso de selección de los actores?
Juan Luis: Gracioso. A Alonso Posadas ya lo conocíamos de antes porque estuvo en el anterior corto que hicimos y la verdad es que es encantador, muy sensible, es muy profesional. Viene con el texto aprendido y además él hace su propio esquema del personaje, aunque le demos el nuestro, él se trae cosas diferentes, un análisis psicológico del personaje increíble. A Victor Palmero le visualicé en el momento que escribí el guión, le conocíamos por la serie “Con el culo al aire” (Antena 3), pero personalmente no le conocíamos, así que contactamos con él, le enviamos el guión y le gustó. Es encantador.
Manuel: Hemos tenido mucha suerte, hemos encontrado a los actores que queríamos, a ellos les ha gustado el proyecto y ha sido todo muy fácil. A Raúl le conocimos a través de una actriz que estuvo con nosotros en el anterior trabajo que hicimos y teníamos muy buenas referencias, además encajaba perfectamente en el papel.
Juan Luis: Además, el papel de Raúl creo que es el más difícil. Él es el padre conservador, el padre franquista…Era difícil elegir al actor que encarnase este personaje, pero Raúl lo ha hecho perfectamente. Ahora creo que no se nos ocurriría nadie que lo hubiese hecho mejor que él.
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LQTQC. Curvos trata un tema tan debatido por algunos sectores como es la homosexualidad, pero en un mundo al revés. ¿Cuál es el mensaje que se intenta transmitir al público?
Juan Luis: El mensaje principal es ridiculizarnos. Reírnos de nosotros mismos, preguntarnos por qué somos así. Preguntarnos por qué todo es así. Todo surge de una serie de preguntas que un día me hice, ¿por qué las cosas son así y no son de otra manera? Y al final te das cuenta que si somos tal como somos ahora es porque la historia se ha dado así. Lo que plantea el corto es ¿qué hubiese pasado si las cosas hubiesen sido diferentes? Y lo que hubiese pasado sería lo mismo que pasa ahora, pero al contrario. Seríamos igual. En un mundo homosexual, el conservador sería conservador y defendería la homosexualidad. En ningún momento hemos querido criticar ni ridiculizar a la iglesia ni a sus creencias, sólo queríamos demostrar un mundo diferente.
LQTQC. Curvos se ambienta en Madrid de 1979. ¿Os ha sido difícil desarrollar la historia en este contexto?
Manuel: Ha sido curioso. Ha sido muy gracioso, la verdad.
Juan Luis: Ha sido complicado, porque además es la Navidad de 1979. Como anécdota te podemos contar que el espumillón que se pone en el árbol de navidad antes era fino, y ahora es grueso y eso ya te desvincula del año 79. La vajilla donde comen tenía que ser una vajilla color caramelo, tuvimos que irnos hasta un pueblo de la sierra de Madrid, rescatamos cosas de un familiar mío que murió en el año 70 y su casa sigue intacta. El vestuario también ha sido muy importante y para ello encontramos una tienda en Lavapiés (Pepita is dead), que son quienes alquilaban la ropa a las primeras temporadas de Cuéntame, y ahí pudimos alquilar la ropa para este corto nosotros también.
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LQTQC. ¿Por qué 1979 y no 2014?
Juan Luis: Pues por una sencilla razón. En la sociedad actual, el niño que le dice a su padre que es homosexual y el padre le dice que no le acepta, él se levanta de la mesa y se va. Duele, pero sigues con tu vida. En la España de 1979 se tenía muchísimo respeto a la figura paterna, y lo que tu padre decía, se hacía. Además, en el año 79 se estaba gestando un periodo de libertad, estaba a punto de estallar la movida madrileña y la gente empezaba a tener libertad de expresión.
LQTQC. Ya habéis hablado que es el segundo proyecto en el que os embarcáis juntos. ¿El anterior también estaba dirigido por vosotros?
Manuel: Sí, también fuimos los directores. Pero era un trabajo para la universidad, entonces estaba muy condicionado. Aunque tuviese unos parámetros muy generales, tenías que respetar ciertos puntos, como por ejemplo qué tipo de personajes debían aparecer.
Juan Luis: Trabajar con unas condiciones así, hace que todo sea distinto, porque cuando escribo algo, tiene que ser algo que nazca de mí. Fue complicado, pero bueno, aprendimos mucho de ese corto. Curvos es una idea muy personal, una critica que yo consideraba necesaria, una comedia que realmente te está hablando de un drama. Un chico que les dice a sus padres que es heterosexual y que sus padres no le acepten es un absoluto drama.  Sin duda, la libertad de crear la historia con total libertad ha sido lo mejor de esta experiencia.
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LQTQC. ¿Por qué la gente tiene que ver CURVOS?
Manuel: Es difícil esta pregunta (Risas). Curvos es un corto de tres minutos y medio, y la gente tiene que verlo para reírse, reflexionar y no quedarse indiferente.
Juan Luis: Porque la gente debe dejar de mirar al de al lado y hablar de lo que hace, tenemos que ser capaces de hacer criticas sobre nosotros mismos y preocuparnos por lo qué hacemos nosotros y nos hace felices a nosotros. Tienes que ver CURVOS porque tenemos que darnos cuenta que la vida está para reírse, disfrutarla y para hacer lo que nos dé la gana sin molestar al de al lado, porque a veces, cuando juzgas al de al lado, puede que ese de al lado esté sufriendo mucho… entonces, ya basta, no? Tenemos que ayudarnos entre nosotros y parece que nos matamos los unos a los otros. ¿Cómo vamos a querer cambiar las cosas si no nos unimos, si no somos sinceros entre nosotros y nos cuidamos?
LQTQC. El cortometraje ha sido en muchas ocasiones el inicio de grandes directores. ¿Os imagináis dirigiendo una película?
Manuel: Es nuestro sueño. Esto es el inicio, pero a mí, sin duda es lo que más me gustaría. Incluso teatro, me apetece mucho hacer teatro y nos gustaría mucho hacer una obra de microteatro.
Juan Luis: Un largometraje es un sueño, pero la verdad que en el cortometraje estamos muy a gusto. Que hagas un cortometraje no quiere decir que vayas a dirigir tarde o temprano una película, nuestro sueño lo es, sin duda, pero conozco a muchos directores que sólo hacen cortometrajes y son increíbles y no quieren hacer largometrajes.
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LQTQC. Nos encontramos en un momento social y económico muy complicado, dónde la cultura se está viendo muy afectada. Parece que no existen las oportunidades pero sin embargo hay quienes creen que es el momento de los emprendedores. ¿Creéis que es un buen momento para arriesgar y apostar por algo tan difícil como es el género cinematográfico?
Manuel: Sí, pero porque creo el arriesgar y perseguir lo que uno quiere debería pasar siempre. Están las cosas muy difíciles, pero hay que sacar ingenio y sacar las cosas como puedas pero nunca dejar de luchar por conseguirlo. Hay que apostar por lo que uno realmente quiere.
Juan Luis: A mí el concepto “emprendedores” no me gusta nada. Creo todos emprendemos cada día al levantarnos e irnos a trabajar, estamos emprendiendo una acción. Creo que se ha creado una burbuja de los emprendedores, relacionada en el mundo empresarial, he estado dentro de ella y no me ha gustado. Yo, por ejemplo, he tenido un cambio muy drástico en mi vida, he dejado mi carrera de químicas por esto. No tenía expectativas de futuro de trabajar de químico, estaba condenado a ser infeliz, he tomado una decisión muy difícil, pero es que hay que luchar por lo que a uno le gusta. Puede salir bien o salir mal, pero hay que arriesgar. Sería muy fácil trabajar de químico en una empresa privada, pero es que no quiero. Prefiero ganar lo justo para vivir haciendo lo que me gusta que ganar seis mil euros al mes haciendo algo que no me gusta. Es cuestión de felicidad.
LQTQC. ¿Se pueden cumplir sueños con poco dinero?
Juan Luis: Se pueden cumplir sueños con mucha ilusión, lógicamente hay una parte económica importante, pero se puede.
LQTQC. Si ganaseis el concurso, ¿en qué invertiríais el dinero?
Manuel: Lo invertiríamos en el próximo corto o en futuros proyectos, sin ninguna duda.
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LQTQC. ¿Creéis que el cortometraje es un formato suficientemente apoyado y reconocido en este país?
Juan Luis: Creo que no. No está reconocida, sobre todo, la gente que está detrás de un cortometraje, tanto equipo técnico, como directores… Está reconocido porque existe, claro. Por ejemplo, en los Goya de este año, entregaron los premios a corto de ficción, corto documental y corto de animación en tres minutos seguidos. Se acabó. No me meto con este hecho, me meto con el hecho de que se vea como algo tan pequeño. Un corto es un proyecto que lleva meses de preparación y creo que a veces no se reconoce el esfuerzo que hay que hacer para realizarlo. Hay muchos festivales de cortos, pero aún así creo que deberían subir un peldaño más en el escalón de la importancia.
Manuel: Hay cortos que están muy reconocidos, claro. Este año, por ejemplo, va un corto español a los Óscar.
LQTQC.¿Para cuándo el siguiente proyecto?
Manuel: Nos vamos a poner ya en la siguiente idea.
Juan Luis: De hecho, ya tenemos varios cortos escritos.
LQTQC. Ya hemos hablado de la importancia que tiene el que uno luche por lo que realmente quiere, pero ¿qué mensaje le mandaríais a toda esa gente que quiere pero no se atreve?
Juan Luis: Bueno, nosotros estamos empezando… pero sin duda, si quieren hacer algo, que lo hagan.
Manuel: No puedes estar el resto de tu vida sin hacer lo que te gusta, aunque sea difícil yo diría que todo el mundo luche por lo que realmente quiere.
LQTQC. Muchísimas gracias por haber compartido parte de vuestro tiempo y vuestras ilusiones conmigo. Ojalá nos volvamos a ver pronto, con nuevos proyectos y nuevas historias, ya sabéis que en Lo Que Te Quería Contar lo vamos a contar siempre.
Juan Luis, Manuel: Muchísimas gracias a ti. Nos veremos pronto.
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Fotografía: Miriam Agudo de Blas.
Feliz lunes, amigos.
Lorena.

Hace días que empecé la cuenta atrás…

Hace días que empecé la cuenta atrás. La Navidad es, sin ninguna duda, mi época favorita del año. Es el momento de volver a casa, de estar con los míos, de preparar pasteles, de comer y hacer sobremesas que podrían ser eternas, es momento de ilusión, de esperanza, de dar gracias a la salud cuando no toca la lotería, el momento de sonreírnos y saber que los problemas, al fin y al cabo, con el tiempo desaparecen. Me encanta decorar mi casa, ver las luces en la calle y escuchar villancicos…

Hoy te quería contar que el otro día paseaba con un amigo por la calle Goya, en el corazón de uno de los barrios más prestigiosos de Madrid. Allí, entre el lujo y la estupidez de muchos, me detuve a mirar el escaparate de una juguetería poco común y cada vez más necesaria. Reconocí algunos juguetes al instante, muchos de ellos eran los juguetes de moda cuando yo era niña. Juguetes que jamás se vendieron, otros de segunda mano, preparados y arreglados con suma elegancia y delicadeza como si acabasen de salir de fábrica… Ninguno de los juguetes superaba los diez euros, y supe que aquella juguetería pretendía ser la ilusión de los pobres en un barrio de ricos. Porque sí, lamentablemente retrocedemos en el tiempo, eso bien lo sabéis, y cada vez la diferencia social es más grande entre los que tienen y los que no. Me alegré de ver aquel escaparate y no me olvidé de todos esos padres que aún así, no pueden pagar diez euros por un juguete. ¿Cómo afronta una familia el gasto de los regalos de Navidad cuando ni si quiera tiene dinero para poder comprar comida o pagar una factura? ¿Cómo le explicas a unos niños que los Reyes Magos este año dejan de ser tan magos y se han quedado pobres? ¿Cómo le explicas a unos niños que vivimos en un país dónde el gobierno nos está quitando hasta la vida? Es injusto tener que explicarlo y más injusto, aún, que tengan que entenderlo. Muchas de esas familias que no pueden comer, no pueden afrontar gastos, y ni se plantean poder comprar juguetes sólo necesitan un trabajo. No creo que ninguno de ellos desee ser rico, ni vivir una vida de lujos, sé que muchos, sólo desean y necesitan un trabajo. Eso que supuestamente es un derecho. Sólo eso.

La Navidad es una época que a todos, parece ser, nos ablanda el corazón. Las televisiones se llenan de programas dispuestos a repartir suerte, dinero, regalos e ilusión y la gente, porque todavía queda mucha gente solidaria, participa y aporta lo que puede. Por suerte, hay muchas asociaciones, también, que se dedican a recoger juguetes usados y a repartirlos entre los niños más necesitados. ¿Os acordáis cuándo hace unos años hacíamos esto para niños que vivían en países tercermundistas, muy lejos de aquí?

Esta es la cara triste de la Navidad que cada vez viven más familias en nuestro país. Por suerte, yo tengo una familia que dinero no tiene, pero es millonaria en salud y amor, y eso, es lo que nos mantiene siempre unidos, frente a cualquier problema y cualquier obstáculo, ayudándonos siempre los unos a los otros. Por eso me gusta la Navidad, por eso sigue siendo mi época favorita del año, porque a pesar de las dificultades, todavía conozco a mucha gente que tiene ganas de sonreír, de tener ilusión y no dejar que la economía acabe con sus vidas. ¿Os imagináis a alguno de nuestros políticos no teniendo qué poner en la mesa el día de Nochebuena? ¿Os los imagináis diciéndole a sus hijos que no tienen regalos, o lo que es peor, que este año no podrán ir a Suiza a esquiar? Seguro que os lo imagináis, como lo imagino yo, pero sabemos que aunque debería serlo, no es real. Ojalá, durante un segundo, llegasen a imaginarselo ellos, quizás entonces se pararían a pensar qué es lo que están haciendo mal, o por qué no están haciendo nada bien.

A pesar de los problemas, a pesar de que este año faltará mi hermano en la mesa que resulta que vive fuera de España, porque aquí no se le da oportunidad profesional a los jóvenes, a mí todavía me queda ilusión, y mucha. Yo tengo trabajo e intento ayudar a quienes me rodean y no lo tienen, en todo lo que puedo. A mi la Navidad, por suerte, me sigue pareciendo maravillosa, mi época favorita del año, dónde siempre fui enormemente feliz. Soy capaz de verme de niña, abriendo regalos y pensando lo buena que había sido, porque los Reyes Magos habían accedido a todas mis peticiones. Recuerdo la sonrisa de mi madre, de mis tíos, de mis abuelos o de mi hermano Miguel, recuerdo la ilusión viendo la cabalgata, soñando, esperando, deseando. A pesar de los años, esa ilusión sigue tan viva como siempre. Y para mí la Navidad, desde que soy pequeña, tiene elementos básicos que año tras año me hacen sonreír.

Mujercitas fue llevada al cine en el año 1949. En el año 1994, la película estadounidense vuelve a estrenarse, con otras actrices, de la mano de Gillian Armstrong. Protagonizada por Winona Ryder (nominada al Óscar como Mejor Actriz Principal), Susan Sarandon, Trini Alvarado, Claire Danes y Kirsten Dunst cuenta la historia de Marmee, una madre ejemplar, que se queda sola con sus hijas, sus mujercitas, mientras su marido lucha en el frente en plena guerra civil estadounidense. Valores como la independencia, el amor y la importancia de la familia, son los ingredientes de este film lleno de ternura y sueños. Esta película siempre me ha recordado a la Navidad, y a mi madre, supongo que la descubrí con ella cuando yo era sólo una niña. Hace años que no veo esta película, pero os prometo que cada Navidad me acuerdo de ella, así que creo que llega el momento de volver a sentarme en el sofá y recordarla…

Unknown

Otro elemento básico de mi Navidad es la música. No hay nada que me guste más que cantar villancicos con mi familia, entre risas y anécdotas, entre turrones y amor. Pero si hay un villancico que me ha acompañado siempre, desde que soy muy niña, es la Canción de Navidad que Bom Bom Chip estrenó a principios de los años 90. Este grupo musical marcó mi infancia (y ya sabéis muchos que también mi vida), y su canción sobre los reyes magos, la paz mundial y la ilusión de los niños sigue arrancándome una sonrisa cada vez que la escucho. No falla ningún año por estas fechas, os lo aseguro.

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Desde aquí, sólo me queda desearos a todos unas Felices Fiestas, que os llenéis de amor y salud, que sonriáis aunque los tiempos ahí fuera y aquí dentro sean demasiado difíciles, que exprimáis al máximo los momentos con vuestros seres queridos, que vuestras sonrisas sean eternas y que vuestros sueños no dejen de soñar…

Este post se lo quiero dedicar a Sergio, Rebeca y Estela, que supieron ponerle banda sonora a los años más felices de mi vida, que siguen formando parte de mis canciones de Navidad y que han apoyado y leído este blog desde el minuto cero. Gracias…

Yo hace días que empecé la cuenta atrás para volver a casa. Porque la Navidad es, sin ninguna duda, mi época favorita del año.

Buenas noches, amigos.

Lorena.