La vuelta al cole depende de ti

Madrid hoy ha amanecido totalmente gris y envuelto por una lluvia que iba siendo ya más que necesaria. Poco ha durado, la verdad, pero parece que, por fin, el calor asfixiante ha pasado y que el otoño, tímidamente, va asomándose por la ventana. Atrás quedan los días de playa y las vacaciones (al menos para mí) y, sin ninguna duda, la rutina va cobrando su forma y un claro ejemplo de ello es la vuelta al cole. Niños y niñas cargados de ilusiones, mochilas, libros nuevos y reencuentros con amigos, llenan las aulas de todo nuestro país y en una fecha tan señalada para ellos es esencial hacer hincapié en algo que realmente me preocupa y que hoy te quería contar… 

No soy madre (bueno madre perruna sí, claro, pero no es el caso), pero tengo primos pequeños, hijos de amigas y niños a los que quiero muchísimo y a los que no me gustaría ver sufrir por nada del mundo. Siempre he pensado que no puede haber nada peor para unos padres que el sufrimiento de sus hijos y aunque haya miles de campañas contra el bullying, desgraciadamente, este tema está a la orden del día, ¿qué podemos hacer frente a eso?

Justo ayer vi un vídeo que alguien compartía en Facebook denunciando el acoso a un niño en el baño de su colegio, sólo era uno el que atacaba, pero varios los que grababan y reían, siendo cómplices de un acoso y un trauma que a mí me encogió el corazón.

Nosotros, los adultos, tenemos el poder de que la vuelta al cole cambie. Creo que sería esencial que los niños vean en su casa el claro ejemplo de tolerancia y que los padres, desde bien pequeños, les acostumbren a no ver diferencias en los demás. Por ejemplo, sé que el día que tenga hijos, ellos crecerán rodeados de chicos que tienen novio, de chicas que tienen novia, y de parejas compuestas por hombres y mujeres porque yo tengo amigos homosexuales, amigas lesbianas y amigos heterosexuales por igual e intentaré desde que sean pequeños que eso sea lo más natural para ellos, que entiendan que el amor es libertad y que hay niños que tienen dos papás, dos mamás o un padre y una madre y entre ellos no hay ninguna diferencia.

Si acostumbramos a nuestros hijos, primos, hermanos, alumnos, si hablamos con ellos y les explicamos que no hay niños raros, que todos somos iguales, que todas las familias valen, quizás ellos lo vean como algo tan normal que no se preocupen en buscar la diferencia. No hay ningún niño que sea inferior por ser más tímido, más bajito, por estar más gordito o más delgado, por llevar gafas, porque le guste jugar con muñecas, por tener otra cultura o por haber nacido en una familia diferente a la nuestra. La educación es esencial y aunque en esta sociedad quedan muchos pasos gigantes por dar, nosotros y nuestros descendientes somos el futuro para mejorarla y ahí es donde tenemos que actuar. Los más pequeños vuelven al cole pero la forma en la que vuelvan, por supuesto, depende de ti, de mí, de nosotros. 

El bullying es un tema que me preocupa muchísimo, de verdad, y ya lo reflejé en un relato que forma parte de mi libro Me Olvidé Decir Te Quiero y otros relatos cortos y estoy segura que quienes ya lo hayáis leído os habéis acordado de inmediato de A Todo Cerdo Le Llega Su San Martín. Por favor, que el respeto, la tolerancia, la diversidad y la educación estén por encima de todo. Nos lo merecemos, se lo merecen.

Buenas tardes, amigos.

Lorena.

 

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No todos los políticos son iguales.

Nos han hecho tanto daño político que no es extraño escuchar a alguien decir “no confío en ningún político“, “no me creo a ninguno” o “todos los políticos son iguales“. Pero no, no todos los políticos son iguales. Yo, que confío en las personas, tengo esperanza y confío en la razón, siempre estoy segura de que hay excepciones, aunque sólo sea para confirmar la regla. Como en cualquier asunto de la vida. Hoy, te lo quería contar.

Ayer por la noche estuve con mi amiga Lydia y justo le dije que no tenía ni idea sobre qué iba a escribir en el post de hoy. A veces, desgraciadamente, las noticias te sorprenden y te dan el tema a tratar. Hoy, cuando me he despertado, mi mejor amigo me había escrito un mensaje en el que me anunciaba la muerte de Pedro Zerolo y me pedía que escribiese sobre él. Me ha invadido la pena, porque a veces, cuando muere alguien que no conoces, pero de quien sin conocer sabes que tiene un gran corazón, la pena llega de forma inevitable. Me he sumergido en mis redes sociales y todo el mundo se hacía eco de la noticia.

MD35. MADRID, 25/10/08.- El secretario de Movimientos Sociales y Relaciones con las ONG del PSOE, Pedro Zerolo, sostiene una pancarta que condena el machismo, durante la manifestación convocada esta tarde en Atocha, Madrid, por una asamblea de hombres para protestar contra la violencia de género. EFE/VÍCTOR LERENA

La muerte no perdona a nadie, es algo que sabemos que existe desde casi el comienzo de nuestra historia, pero es algo para lo que casi nadie estamos preparados nunca. Yo, personalmente, es a lo único que le temo en la vida. Qué cosas.

Cuando muere alguien que ha luchado por el bienestar social como lo hizo Zerolo, es imposible no sentir un vacío inmenso, y entonces, una vez más, te preguntas por qué no existen más personas así, porque el ser humano, en vez de ser lo contrario en su gran mayoría, no se empapa de la fuerza y buena energía de algunos que parece que simplemente fueron enviados para intentar salvar el mundo o, al menos, mejorarlo en todo lo que esté a su alcance.

Como muchos ya sabéis, soy una gran defensora del colectivo homosexual. Muchas de las personas que forman parte esencial en mi vida son homosexuales, pero no por ello respeto cualquier condición sexual. Respeto cualquier condición sexual porque yo creo en el amor y las personas, porque yo amo la libertad y la felicidad y porque todo ser humano tiene derecho a amar, a ser libre y a ser feliz. Estoy segura que somos muchos los que pensamos así. De hecho, quiero pensar que todos los que me leéis pensáis así.

Zerolo lo pensaba, pero no quiso quedarse de brazos cruzados. Él quiso luchar por el amor, por la libertad, por la felicidad, por la igualdad, por los derechos, por las personas y por un mundo más justo en el que todos vamos a convivir. Porque no todos los políticos son iguales.

Hoy, al verle protagonizar tantas noticias, me he encontrado con un sin fin de imágenes suyas. El cáncer le había consumido, le había quitado fuerza a su cuerpo, pero en cada una de las imágenes, todavía sabía conservar una sonrisa fuerte, llena de ilusión y de esperanza, no por él, que ya era consciente que más bien pronto que tarde se iría, sino esperanza por este mundo que nos dejaba y por el que había luchado sin límites mientras había estado por aquí. Hay personas que tienen magia en el alma, y eso, queridos, ni el maldito cáncer lo sabe destruir. Zerolo brillaba, estoy segura que ha brillado hasta el final.

Mi amigo Tomás compartía en Facebook una entrevista que El Mundo publicaba hace casi un año. Una entrevista maravillosa que me ha hecho emocionarme y de la cual, he creído necesario rescatar algún fragmento.

P. No va a renunciar a trabajar…
R. No, nunca. Acabo de proponer en el Ayuntamiento 10 medidas urgentes para luchar contra la pobreza infantil. Quiero trabajar hasta la victoria final. Y si no hay victoria, es que no es el final.
P. Si naciera otra vez… ¿volvería a ser político?
R. Volvería a ser un servidor público con discurso político. De izquierdas, claro.
P. ¿Y cuando escucha: ‘¡los políticos todos a extinguir!’?
R. Hay una enorme desafección y tiene su explicación. Hay algunos políticos que no han entendido su función como un servicio público. Los que así lo entendemos no hemos tenido mayor problema. Pero sí, hay mucho cabreo e indignación y eso hay que corregirlo. En mi caso, la gente conoce mi trabajo y la pulsión suele ser muy positiva. Creo que hay que recuperar la identidad.

Quizás no ha sido una casualidad que junio haya sido el mes de su despedida, de su incansable lucha, de su batalla perdida, pero tantas cosas ganadas… Junio es un mes importante para muchos homosexuales que en el Orgullo Gay saldrán por las calles de Madrid a alzar banderas llenas de colores y a brindar por la libertad y la igualdad, y estoy segura que este año, todos le llevarán en la memoria. Quizás no ha sido casualidad que haya esperado a ver cómo nuestro país vivía unas elecciones con un cambio notable en el enfoque político, en la ideología, en la necesidad de renovarse, en la esperanza y la ilusión… Quizá, quién sabe.

Hoy no hay colores políticos, hoy sólo hay vacío y una tristeza inmensa al ver como la vida, a veces, es excesivamente injusta, y como el cáncer ataca sin elección ni condición. Hoy hay un vacío y una tristeza inmensa por la pérdida de un hombre que luchó por los derechos de las personas, y vio repercusiones sociales gracias a su lucha. Gracias Pedro, muchísimas gracias.

Estoy segura que hoy, incluso aquellos homosexuales que sin sentido se aferran a partidos políticos que rechazan su condición sexual, miran al cielo en silencio, y aunque no se atrevan a pronunciarlo en voz alta, le están dando las gracias.

Hoy, el periodista Isaías Lafuente twitteaba: “En el más allá Pedro Zerolo ya debe estar peleando para que la igualdad sea eterna. DEP”. Yo también lo creo.

Hoy es un día triste, sin ninguna duda.

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Buenas tardes, amigos.

Lorena.